CRÍTICA DE CINE: “Noticias del gran mundo”, de Paul Greengrass

Sinopsis de la película:

Cinco años después del fin de la Guerra Civil estadounidense, el veterano capitán Jefferson Kyle Kidd (Tom Hanks) viaja de ciudad en ciudad narrando noticias, hablando de historias que tienen lugar en cualquier rincón del mundo. Un día, en Texas el capitán se encuentra a Johanna, una niña de diez años secuestrada seis años atrás por la tribu india Kiowa, y que durante ese tiempo fue educada como uno de ellos. Johanna, en contra de su voluntad, debe ir a vivir a casa de sus tíos carnales. El capitán Kidd acepta entregar a la niña a sus tutores legales. En el viaje, ambos recorrerán cientos de kilómetros y deberán enfrentarse a enormes dificultades, humanas y naturales, en búsqueda de un lugar al que puedan llamar “hogar”.

Acudimos a la inevitable referencia “Centauros del desierto” de John Ford, obra maestra del género, porque indudablemente el tema es el mismo. Pero el británico Greengrass le da otro aire a su western.

Todavía está muy reciente la guerra de Secesión y los sureños no se resignan a aceptar la derrota, ni los soldados del norte los ayudan en este sentido. Las medidas del general Grant, desde Washington (abolición de la esclavitud, derecho de voto para los antiguos esclavos), ocasionan disgusto y violencia entre la población tejana.

El capitán Kidd (personaje que borda Tom Hanks) es un hombre generoso e imaginativo, que se encuentra con una niña perdida (asombrosa Helena Zengel, dura y vulnerable) y decide llevarla a donde viven sus tíos carnales. La familia del capitán y la de la niña han sido destrozadas por la guerra. El cansancio, la carga del pasado y soportar el peso de la vida hace que la película resulte algo lenta en algunos pasajes. Pero el film es enormemente interesante, un western crepuscular, épico, amargo.

Y lírico. En unos pueblos donde se trabaja de sol a sol y en los que domina la población analfabeta, el capitán Kidd, a cambio de unos centavos, les cuenta lo que sucede en el mundo y llena de felicidad a los lugareños.

Lo que más destacaría de la película es la interpretación de Hanks. Este actor ha hecho siempre papeles de decente, por lo que no podía desdeñar representar a Kidd. Es un actorazo de verdad, con naturalidad, sin diálogo, con la mirada o el simple temblor de manos.

En conjunto es una obra interesante, de mucha calidad y recomendable. Del “oeste”, pero con otro aire.

 

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

CRÍTICA DE LIBROS: "La Orgía perpetua (Flaubert y Madame Bovary)", de M. Vargas Llosa

Programa de les Festes de Santa Quitèria... 1962